Hay dos tipos. El primero es una especie de híbrido profano generador de orgasmos: cuando una herramienta eléctrica y un juguete sexual se aman mucho y tienen hijos en un taller mecánico retorcido... El otro tipo de máquina de follar ocurre cuando un científico loco tiene demasiado dinero, tiempo y espacio de laboratorio para jugar con heroínas indefensas que alcanzan el orgasmo fácilmente cuando se lo ordenan. ¿Y si le añadimos extraterrestres con sondas anales de alta tecnología, robots sexuales de ciencia ficción con numerosas configuraciones de placer, androides excitados y bestias con tentáculos y brillantes apéndices de placer unidos por metal? ¡Tus juegos de máquinas de follar han comenzado!